1. La mayoría de libros sobre guión te aportan la misma información. Algunos la exponen con una erudita nomenclatura para parecer más relevantes, pero el contenido es el mismo.
2. Es difícil aprender un oficio mediante la lectura de uno o varios libros, por lo que los más convenientes son aquellos cuyo contenido surge de un proceso práctico o de una experiencia de trabajo acumulada a lo largo de años. El mejor de los que conozco es The Tools of Screenwriting, de David Howard.
3. Algunos libros incluyen ejercicios prácticos, lo cual es altamente recomendable, pero el hecho de no poder disfrutar de una corrección y feedback por parte de quien los propone es como querer alimentarse viendo la foto de un jamón.
4. En general en el ámbito pedagógico, no enseña quien informa, sino quien estimula a la acción, al ensayo y al error. Sólo aquellos libros que rascan en el sistema límbico del cerebro (lo emocional) dejan una huella indeleble en el lector.
5. El mejor libro de guión es el que no se lee, sino el que escribe uno mismo en su interior tras la experiencia de escribir guiones y constatar que las ideas propias no son el centro del Universo.
Una vez dicho esto, vuelvo al libro que mencioné al principio de este post: The 101 Habits Of Highly Successful Screenwriters. No dice nada sobre cómo enfrentarse a la escritura de un guión desde el punto de vista técnico, pero sí lo hace desde el punto de vista de la actitud. Habla de los hábitos de un buen número de guionistas de éxito: si escriben de noche, de día, después de hacer deporte, si lo hacen en un bar o en un despacho; si 4 horas al día o 10, si solos o en equipo...
El libro es revelador de muchos aspectos íntimos de las personas entrevistadas y de los entresijos del oficio. No hay dos iguales, todos se enfrentan a su oficio de distinta manera. El denominador común, lo único que les une y les hace iguales, es que todos escriben a diario, constante e incansablemente. Esconden sus inseguridades y sus limitaciones escribiendo con pasión.Siendo así el libro, ahora pienso que sólo tiene un fallo: el título. Debía haberse titulado "JUST WRITE!"





