CURSO DE GUIÓN ONLINE EN VÍDEO

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CURSO DE GUIÓN ONLINE EN VÍDEO. Aprende el oficio de escribir guiones desde cualquier sitio y a cualquier hora.

sábado, 2 de junio de 2012

JUST WRITE!

Termino de revisar uno de esos libros sobre guión que no te enseñan a escribir (casi ninguno lo hace) pero que son más importantes que los que hablan sobre la teoría de la escritura. Reflexiono y hago memoria de los libros sobre el particular que han caído en mis mis manos desde que comenzó a interesarme el asunto de contar historias. Así, a bote pronto, llego a unas cuantas conclusiones:

1. La mayoría de libros sobre guión te aportan la misma información. Algunos la exponen con una erudita nomenclatura para parecer más relevantes, pero el contenido es el mismo.

2. Es difícil aprender un oficio mediante la lectura de uno o varios libros, por lo que los más convenientes son aquellos cuyo contenido surge de un proceso práctico o de una experiencia de trabajo acumulada a lo largo de años. El mejor de los que conozco es The Tools of Screenwriting, de David Howard.

3. Algunos libros incluyen ejercicios prácticos, lo cual es altamente recomendable, pero el hecho de no poder disfrutar de una corrección y feedback por parte de quien los propone es como querer alimentarse viendo la foto de un jamón.

4. En general en el ámbito pedagógico, no enseña quien informa, sino quien estimula a la acción, al ensayo y al error. Sólo aquellos libros que rascan en el sistema límbico del cerebro (lo emocional) dejan una huella indeleble en el lector.

5. El mejor libro de guión es el que no se lee, sino el que escribe uno mismo en su interior tras la experiencia de escribir guiones y constatar que las ideas propias no son el centro del Universo.

Una vez dicho esto, vuelvo al libro que mencioné al principio de este post: The 101 Habits Of Highly Successful Screenwriters. No dice nada sobre cómo enfrentarse a la escritura de un guión desde el punto de vista técnico, pero sí lo hace desde el punto de vista de la actitud. Habla de los hábitos de un buen número de guionistas de éxito: si escriben de noche, de día, después de hacer deporte, si lo hacen en un bar o en un despacho; si 4 horas al día o 10, si solos o en equipo...

El libro es revelador de muchos aspectos íntimos de las personas entrevistadas y de los entresijos del oficio. No hay dos iguales, todos se enfrentan a su oficio de distinta manera. El denominador común, lo único que les une y les hace iguales, es que todos escriben a diario, constante e incansablemente. Esconden sus inseguridades y sus limitaciones escribiendo con pasión.

Siendo así el libro, ahora pienso que sólo tiene un fallo: el título. Debía haberse titulado "JUST WRITE!"

miércoles, 16 de mayo de 2012

UNA GOTA EN EL OCÉANO

Tras un interesante debate con el también interesante Funky Natra a raíz del post anterior, me surgen muchas inquietudes (que para eso son los debates) sobre el sobado tema del futuro del audiovisual. Rastreo en busca de luz en la red. Me topo con el sabio Sampedro y le oigo decir: "El mundo no cambia: se recrea constantemente para ser siempre distinto, y así ser siempre lo mismo". Uno esa idea aplastante a mi corta experiencia acumulada como comerciante electrónico en un par de proyectos e intento construir algo con un mínimo de sentido que sea aplicable al mundo del audiovisual en general y del guión en particular.

Oigo y leo en mucho sitios que el gran poder de Internet es poder mandar a tomar por saco a los intermediarios: un artista ya no necesitará una distribuidora para exhibir sus obras. Pero lo cierto es que antes tampoco era necesario. Cuando no existía Internet yo aprovechaba cualquier foro, cualquier sala, cualquier medio a mi alcance para castigar a la gente con mis cortos. No era necesaria una distribuidora para ello. Ahora, con Internet, se multiplica la posibilidad de castigar a mucha más gente de muchos más lugares. En ambos casos, mis beneficios de exhibición han sido los mismos: 0€. Paradójicamente, las ocasiones en las que he obtenido retribuciones por mis cortos han sido en festivales y ventas a TV, distribuidora mediante.

Ahora bien, si no hablamos de hacer cine para los amigos, sino de ser profesional, mi impresión es que, como dice Sampedro, el mundo cambia para volver a ser lo mismo. Cuando uno sale a la arena del ciberespacio con su obra, tarda poco menos de unos minutos en advertir que es una gota en el océano. Es cierto que existe la posibilidad de que mi obra la vean en Cochabamba, pero ¿quién le dice a mi público potencial de esa ciudad que mi gota existe? Claro que puedo ponerme a hacer labores de SEO para ganar visibilidad, claro que puedo estar meses entrando en foros y redes para llamar la atención sobre mi obra, y claro que puedo tener suerte (mucha suerte) y conseguir que se viralice. Pero el tiempo y esfuerzo que requiere todo eso es considerable, y si hubiera que ponerlo en valor estaríamos hablando de mucho dinero, probablemente más del que me he gastado en producir la obra.

Incluso considerando que eso es posible, puedes hacerlo una vez o dos a lo sumo porque, dedicado a la búsqueda de clientes online, igual ya ni te queda tiempo de crear la siguiente obra. Al final, para poder seguir creando, tienes que delegar la búsqueda de visibilidad en alguien experto en el asunto que entienda de posicionamiento, que sepa qué plataformas de contenidos existen y cómo se puede acceder a ellas. Alguien que te distribuya, vamos. Como la distribución, otro tipo de tareas adyacentes a la creación deberán ser hechas por profesionales del correspondiente ámbito para poder generar un flujo de producción lo suficientemente notable como para poder capitalizar el talento creador. Y, conforme más gente haya añadiendo gotas al océano, más complejo y difícil será obtener visibilidad, y mayor será la importancia de los intermediarios que distribuyen tu obra.

Y así volvemos al mismo escenario que creíamos haber abandonado, en el que la calidad de la historia, de la producción y de la promoción son lo que realmente importa.

viernes, 11 de mayo de 2012

TENER ALGO QUE CONTAR...

Escribo este post mientras mi impresora escupe el guión de la próxima sesión de consultoría. Lo que hace especial a esta sesión y a este guión es su autor. El primer contacto que tuve con él y con su historia fue hace dos años. A mi oficina llegó un tipo de casi 1,90 embutido en una chupa de cuero que le protegía del frío de conducir la chopper aparcada en la puerta. Durante más de tres horas estuvimos poniendo orden y concierto a una historia bienintencionada y naïf que contaba el caos estructural de una vida destrozada por el alcohol.

En aquel momento, dada su falta de experiencia, dudé de que pudiera llevar a cabo ese proyecto. No en vano, lo normal es que un guionista consiga vender su primer trabajo una vez escritos un considerable número de guiones con los que adquirir el oficio suficiente para entrar en el mercado. Sin embargo, no tenía delante de mí a un guionista, sino a una persona con la necesidad imperiosa de contar ESA historia. A la media hora de sesión, la cantidad de información y de detalles sobre la vida de un alcohólico fue tan abrumadora que no le hizo falta confesar que hablaba sobre él mismo, que no estaba contando su historia, pero que estaba hablado de su vida, afortunadamente restablecida.

Tras unos meses de reescritura, el de la chupa de cuero comenzó la búsqueda de un productor. Supongo que lo haría con la misma fuerza interior que le impulsó a exorcizarse a través del guión que escribió. Lo que mi impresora está terminando de poner en negro sobre blanco es la versión aceptada por un productor dos años después del primer encuentro a falta de corregir algunos detalles.

Alguien dijo que para escribir sólo hacían falta dos cosas: tener algo que contar... y contarlo. 

lunes, 30 de abril de 2012

VIDEOJUEGOS: NUEVAS SENSACIONES, NUEVAS OPORTUNIDADES

Como dije en en el segundo post de este blog a propósito de Aristóteles y su teoría, algunas formas alternativas de contar historias han ido apareciendo y pereciendo a lo largo de la historia. La más reciente es la de los videojuegos. Una de las cosas que distingue a ésta del resto de las anteriores, y que define su ventaja competitiva, es que el espectador participa de forma activa del devenir de los personajes, lo que imprime a las historias una suerte de libre albedrío que las dota de un cierto vértigo, incertidumbre y una emoción distinta a la conocida hasta hace pocos años.

Pero quizá lo que más distinga a los videojuegos del resto de formas alternativas de contar historias no sea esto, sino el hecho de que su existencia se asienta de una manera firme en nuestras vidas, y no veo tan claro que vaya a perecer como las demás. Al contrario, ha venido para quedarse por mucho tiempo, espero. A fecha de hoy, la industria del videojuego factura en el mundo más que el cine y la música. En España, más que la suma de ambas.

¿Qué explica esta irrupción tan brutal? En mi opinión, dos cosas: una, como antes decía, las nuevas sensaciones que produce en el espectador/usuario el hecho de manejar el camino y la forma de los personajes de avanzar hasta su destino final; dos, y en esto me tengo que corregir de lo que dije en el post de Aristóteles, que los videojuegos narrativos se apoyan igualmente en la base aristotélica que define una historia como el viaje de alguien a la consecución de un objetivo concreto y cuya estructura se divide en tres partes. Los videojuegos narrativos, no sólo se rigen por la teoría aristotélica, sino que la redimensionan, la hacen poliédrica y la enriquecen. Esto último es lo que me hace pensar que su éxito será (es) rotundo y el arte e industria del videojuego coexistirá con el arte e industria del cine, del teatro, de la TV, de la radio, los comics y demás formatos narrativos.

Este mes de abril, la Asociación de Guionistas de la Región de Murcia (AGRM) tuvimos el acierto de escuchar de una vez la sugerencia de Quentin Ozores, devorador de videojuegos desde su aparición (la de los videojuegos digo), de organizar un curso sobre el asunto que nos ocupa. A la Filmoteca Regional de Murcia, lugar donde se celebró el curso, vino Alby Ojeda, un apasionado conocedor del joven oficio de escribir guiones para videojuegos en España, para contarnos (he de decir que de manera magistral) la corta pero intensa historia de esta industria. El recorrido a lo largo de los distintos diseños, ideas y dispositivos fue simplemente delicioso. La exposición de cinemáticas de algunos juegos, espectacular y reveladora. El curso, en definitiva, sirvió para lo que debe servir todo buen curso que se precie de serlo: para estimular, ¡incluyendo al profesor!

Tras digerir toda la información de dos días he llegado a algunas conclusiones, de entre las cuales merece la pena destacar las siguientes:

a) la industria del videojuego necesita guionistas,
b) los guionistas de cine y TV tienen mucho que aportar y
c) los videojuegos son una nueva manera de contar historias y una nueva manera de trabajar contando historias.

Y una sugerencia: no dejéis de profundizar en el conocimiento de esta industria a través de SKIP INTRO, el blog del querido Alby.

jueves, 15 de marzo de 2012

OPOSICIÓN

No, no voy a hablar de Rubalcaba y acólitos, sino de la estupenda comedia francesa Intocable. El éxito de esta agradable y digerible historia reside en gran parte en la calidad de los personajes, los diálogos y un buen montón de situaciones de contraste en las que una persona se ve obligada a actuar en un contexto anodino, diferente para su cultura. Lo que se llama "choque cultural".

Si recordáis la excelente La vaquilla, del inmortal Berlanga, unos soldados ateos del ejército republicano se hacen pasar por nacionales vestidos como tales. En un lance de la historia, se ven forzados a llevar a la Virgen en procesión, algo que, evidentemente, va contra sus principios. Y miles (no exagero) de historias cuentan cómo personajes se ven obligados a actuar de manera contraria a sus intereses o valores, o cómo otros de una determinada cultura (Cocodrilo Dundee, Borat...) se sumergen en otra totalmente distinta en la que cada palabra, cada movimiento, provoca una reacción de rechazo o sorpresa.

Os hablo de OPOSICIÓN, un recurso casi inagotable para generar situaciones de comedia.

martes, 28 de febrero de 2012

BAILA PRIMERO. PIENSA DESPUÉS

El título de este post es la primera parte de una cita de Samuel Beckett que termina así "...ES EL ORDEN NATURAL". En la escritura de guión es muy frecuente atascarse en disquisiciones iniciales, planteamientos previos, cuestiones genéricas de definición de la historia...

Afortunadamente para mí, tanto en mi formación como profesional que fui de la Actividad Física y el Deporte, como en la de realizador de cine y la dirección de actores, ha tenido gran importancia el movimiento. El movimiento del cuerpo como parte indivisible de nuestro ser junto a la mente. Gracias a esa experiencia he podido comprobar cómo cuerpo y mente se afectan mutuamente en una relación bidireccional. Esto es: la mente condiciona al cuerpo, pero el cuerpo también condiciona a la mente. Es lo que dice la filosofía oriental: río porque estoy contento, pero también río para estar contento.

Apoyado en este conocimiento, suelo aconsejar-he de decir que casi siempre con éxito-a guionistas con los que he trabajado, y que se muestran incapaces de comenzar a escribir, que escriban. ¡Que escriban! Que suelten todo lo que tienen dentro, bien forme parte de la historia que tienen en mente o no. Que pongan en negro sobre blanco el amasijo de conceptos, ideas, personajes, localizaciones, conflictos, recuerdos o sinsentidos que hayan acumulado desde que comenzaran a pensar en su historia. Hacerlo sin prejuicios ni censuras. De una forma orgánica, intuitiva, ...animal si quieres. Ese es el barro de la escultura, la materia prima que habrá que moldear más tarde.

El efecto terapéutico es inmediato. La sorpresa al ver todo lo que los dedos han vomitado sobre las teclas suele ser una constante. Y la cantidad de elementos útiles, y no menos importante, que forman parte de uno, es de un valor incalculable para la conexión emocional del guionista con la historia. Por eso me permito reformular la cita de Beckett diciendo: "PRIMERO ESCRIBE. PIENSA DESPUÉS. ES EL ORDEN NATURAL".

miércoles, 15 de febrero de 2012

GUIONISTAS Y FUTURO

Gracias a que me he topado con personas como Quentin Ozores o Gonzalo Martín, entre otros, he venido a reflexionar sobre lo que nos espera a los creadores del sempiterno oficio de contar historias. La natural resistencia al cambio se ha disipado al observar aquellos paisajes que estos señores me dibujaban y en los que, al lado de mis guiones, aparecían elementos ya conocidos pero inteligentemente combinados para enriquecer mi universo, el de mis historias y mis personajes.

El concepto de transmedia viene y se choca con mis narices para hablarme de videojuegos, relatos escritos, reportajes periodísticos, comics y decenas de distintas formas de expresión que ofrecen una versión distinta del universo de mi historia, una colmena de opciones que multidimensionan-si es que esa palabra existe-mi creación, la experiencia del público y capta seguidores desde distintos ámbitos del consumo de historias. Es mi historia contada, vivida, sentida, reportada, analizada, leída y-por qué no-saboreada.

Mensaje para melancólicos: el cine no va a ser lo que ha sido hasta ahora.

Mensaje para todos: el cine va a ser mejor de lo que ha sido hasta ahora.

La forma clásica de hacer una película coexistirá con otras formas. Y podremos elegir cómo combinarlas, si es que queremos combinarlas. En cualquier caso, el guionista tiene curro. No sé si mejor pagado, igual o peor. Supongo que dependerá de lo de siempre: el valor que sea capaz de aportar a un proyecto. Pero tiene curro.