Si recordáis la excelente La vaquilla, del inmortal Berlanga, unos soldados ateos del ejército republicano se hacen pasar por nacionales vestidos como tales. En un lance de la historia, se ven forzados a llevar a la Virgen en procesión, algo que, evidentemente, va contra sus principios. Y miles (no exagero) de historias cuentan cómo personajes se ven obligados a actuar de manera contraria a sus intereses o valores, o cómo otros de una determinada cultura (Cocodrilo Dundee, Borat...) se sumergen en otra totalmente distinta en la que cada palabra, cada movimiento, provoca una reacción de rechazo o sorpresa.Os hablo de OPOSICIÓN, un recurso casi inagotable para generar situaciones de comedia.